Alimentos sanos y de alto valor nutricional, envasados en tecnologías innovadoras / Maria Ángeles Villanueva

Opiniones y Experiencias - 17 Dec, 2018

Maria Ángeles Villanueva 
Scanfisk Seafood, S.L.
mariangeles@scanfisk.com

¿Cuántas veces hemos oído la frase “Somos lo que comemos”? y ¿Cuántas veces nos hemos parado a pensar en ello?

Realmente es así; estamos construidos por millones de células y para sobrevivir cada una debe de alimentarse; la salud de estas estructuras depende de la recepción de los nutrientes que necesitan para funcionar.

Así que lo que comes determina lo que la sangre transporta a las células ya sea toxinas ó nutrientes, por lo tanto, hay que incluir en nuestra dieta los nutrientes necesarios para la salud de todos nuestros sistemas y excluir lo dañino.

La sociedad de hoy y las tendencias de consumo están en consonancia con nuestro ritmo de vida, la situación económica, los nuevos tipos de familias, la globalización, el marketing, los medios de comunicación, los nuevos cocineros mediáticos, la conciencia ecológica, … todo influye en la demanda de un tipo u otro de alimento.  

Cada día tenemos más información y somos más conocedores de los temas vinculados con la alimentación saludable, demandamos etiquetas limpias (sin números E) y productos con un alto valor nutricional.

Valoramos la naturalidad. Nos preocupamos tanto por nuestra salud como por la del planeta, por lo que aumenta la demanda de “saludables y sostenibles”.

Por último, y dado el incremento de alergias e intolerancias alimentarias, pedimos personalización en nuestra cesta de la compra.

¿Cómo podemos comer bien? ¿Cómo podemos tener productos que satisfagan nuestras demandas y que cumplan todo lo que queremos?

La industria agroalimentaria, para atender a las nuevas demandas de consumo, depende de la ciencia y de la tecnología que, hacen llegar a la sociedad soluciones alimentarias sostenibles y saludables, pero no podemos olvidar el aspecto sensorial tan importante y valorado por nuestra sociedad.

Si hay una dieta valorada mundialmente y que representa el binomio de gastronomía y salud esa es la Dieta Mediterránea, tenemos que aprovechar este don cultural y asegurarnos que nuestros hijos lo sigan y lo valoren también.

Los departamentos de Investigación y desarrollo de las industrias agroalimentarias tienen que trabajar en todos los conceptos antes mencionados y poner a disposición del consumidor productos adecuados a estas demandas.

Hoy en día tenemos platos “listos para cocinar” en los lineales de los supermercados que cumplen estas demandas.

Algunos de estos productos se basan en pescado y vegetales naturales, marinados con aceite de oliva y con una pequeña dosis de sal y especia mediterránea para no olvidar el sabor de nuestra dieta.

Los envases son sostenibles, realizados de materiales totalmente reciclables y que no dañan al medio ambiente y que además tecnológicamente son adecuados para calentar en un microondas o en un horno, sin que exista ningún tipo de peligro para el consumidor.

Los envases están sellados en el sistema de envasado skin, un sistema que asegura un sellado perfecto sin ningún riesgo de fuga y además al cocinar, crea un sistema de cocinado al vapor que aporta una textura especial al producto.

Todas las plantas donde se fabrican estos productos cumplen estrictos controles sanitarios y de higiene, básicos y ya estandarizados en las industrias agroalimentarias.

Además, se está ya trabajando con pescados orgánicos o pescados que provienen de pesca sostenible para cuidar el planeta y garantizar poder tener alimentos sanos durante mucho tiempo.

En envases también se esta trabajando en materiales biodegradables y compostables que ya se están adaptando a las tecnologías de la industria.

Recordar, que el pescado es un alimento nutricionalmente excepcional y que más del 70% del planeta está cubierto por agua y sólo un 2% de los alimentos que se consumen en el mundo proceden del océano, creo que esto tiene que cambiar y que el mar va a ser un gran aliado en la alimentación humana, de ahí la necesidad de cuidarlo.

Cuidando lo que comemos nos estamos cuidando.