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La irrupción del 'greening' hace que la siembra del cereal de invierno pueda bajar un 5%

La organización profesional agraria Coag de Extremadura estima que la superficie extremeña de siembra para cereales de invierno bajará en torno a un 5 por ciento en esta campaña, en relación a 2013, debido al "greening" o "componente verde" incluido en la última reforma de la PAC. Dentro de los pagos directos se incluyen, entre otras cuestiones, los complementarios al pago básico, que incluyen dos tipos de ayudas: las vinculadas a las prácticas beneficiosas para el medioambiente -también conocido como "greening", capítulo al que se dedica el 30% del presupuesto nacional- y a los jóvenes agricultores, al que se destina el 2% de ese presupuesto. En una nota, la organización profesional agraria señala que el "greening" este sistema, que obliga a repartir cultivos a partir de las 10 hectáreas, podría propiciar que aumentara la superficie destinada a barbecho, como ha dicho a Efe el presidente regional de Coag, Juan Moreno.

El "greening", instaurado para la mejora del medio ambiente por la UE, también provocará una mayor "heterogeneidad"; y por tanto, que ningún cultivo de cereal de invierno destaque de forma significativa sobre los demás.

Esta situación se produce porque para cumplir los requisitos de las ayudas comunitarias, el agricultor deberá tener 2 cultivos si posee entre 10 y 30 hectáreas, y 3 si su producción supera las 30 hectáreas.

Una medida que es fruto del "desconocimiento" de las explotaciones agrarias

Juan Moreno considera que esta medida refleja un "desconocimiento" total sobre las explotaciones agrarias por parte de los regidores europeos, pues "desde el punto de vista ambiental, da igual cultivar trigo, cebada o avena".

El "greening" provoca ahora una "nueva adaptación" por parte del agricultor, que en muchos casos deberá sembrar un cultivo utilizado en escasas ocasiones, al no poder destinar toda la producción a lo habitual.

Por ejemplo, un agricultor con más de 30 hectáreas no podrá sembrar todo con trigo, sino que ha de repartir la superficie con otros 2 cultivos, o destinar una a barbecho. Así, el peso de la avena ganará en porcentaje presumiblemente este año, pues Extremadura producía más trigo y cebada.

La cebada y la avena se destinan principalmente al consumo animal, y sus ventas descendieron con la crisis del porcino ibérico de los últimos años, estancándose en un momento donde además los costes de producción son altos.

Juan Moreno no entiende que pese a la bajada del petróleo no descienda el precio de los nitratos y de los abonos; aunque ha reconocido que el gasóleo destinado a la maquinaria agrícola sí ha descendido.

Los precios de los cereales llevan 2 años por debajo de los costes de producción, y no se vislumbra a corto plazo que puedan "repuntar".

Por otro lado, las condiciones climatológicas no han influido este año en el número de hectáreas de siembra previstas para estos cultivos, pese a temperaturas más suaves respecto a otros otoños e inviernos.